martes, 30 de septiembre de 2014

EL BUENO DE HAENSELER 2ª parte.

Según Pérez-Rubín, en su trabajo sobre Hänseler, que recomendamos y enlazamos en el post anterior y del que cortamos y pegamos:
…el herbario particular de Hänseler ascendía, en agosto de 1815, a “unas 4.000 plantas”. Más tarde se enriqueció con una colección de “100 especies de musgos y 80 de lichenes” enviada por E. Acharius (1757-1819)47. De sus envíos de fanerógamas y algas marinas a Carl Agardh, en 1815, tuvo una gran satisfacción con un ejemplar de esas últimas que se consideró especie nueva y el experto bautizó con el nombre de su corresponsal (Conferva haenselerii C. Agardh), aunque no la hemos localizado en el tomo del autor sueco correspondiente a ese género (publicado en 1824).
Nosotros tampoco, sin embargo en plantas vasculares . . .
Arenaria aggregata subsp.  haenseleri  Font Quer 



Tanto esta denominación de 1948 como: A. tetraquetra var. haenseleri que aparece en una posterior revisión del género por Font i Quer (1962), actualmente se consideran sinónimos heterotípicos, actualmente la denominación admitida para esta caryophyllaceaArenaria racemosa Willk Bot. Zeitung (Berlín) 5: 239 (1847)
Imagen comemorativa de Pio Font Quer para el homenaje en su 50 aniversario del IES que lleva su nombre en Manresa.
Del Dr. Pio Font i Quer (1888-1964)  se celebra este año el 50 aniversario de su fallecimiento, se da la coincidencia  de que entre las plantas que le recuerdan hay un hibrido en este mismo género: Arenaria x piifontii que le dedicaron M.B. Crespo & Mateo, botánicos en ejercicio actualmente. 
De las escasas publicaciones permitidas en catalán de esa época.
El siempre interesante género Arenaria  también atrajo en su momento la atención de Clemente - autor de una de sus especies como se verá - y de otros autores botánicos contemporáneos suyos no sin razón, pues ya se intuía en esa época que tras sus alegres flores en las numerosas formas ibéricas se intuían nuevos horizontes: la botánica evolutiva.
Véase por ejemplo:
Actualmente hay abundantes referencias complementarias que actualizan el trabajo de Font Quer sobre este género en:
APUNTES PARA UN TRATAMIENTO TAXONÓMICO DEL GÉNERO ARENARIA L. EN LA PENÍNSULA IBÉRICA Y BALEARES por Ginés López González& Gonzalo Nieto Feliner
Disponible desde:
dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2968053.pdf

Biarum haenseleri Willk.

Origen de la imagen: Flora Ibérica.
Esta denominación propuesta por Maurice Willkomm en 1847 ha quedado como un sinónimo más junto a estas otras:
Arum carratracense Haens. ex Willk. in Bot. Zeitung (Berlin) 4: 313 (1846) [basión.]
Ischarum haenseleri (Willk.) Schott, Syn. Aroid.: 8 (1856), nom. illeg..
Biarum bovei subsp. haenseleri (Willk.) Engl. in A. DC., Monogr. Phan. 2: 576 (1879)
Biarum intermedium Amo, Fl. Fan.
Peníns. Ibérica 1: 394 (1871)
Biarum tenuifolium var. latifolium Lange, Pugill. Pl. Hispan. 1: 81-82 (1860)
Por las que podemos apreciar que esta especie de la familia Araceae, ha sido  nomenclaturalmente muy revisada hasta llegar a  la denominación actualmente aceptada:
Biarum carratracense (Haens. ex Willk.) Font Quer in Butll. Inst. Catalana Hist. Nat. 26: 53 (1926)
 
Biarum carratracense, izquierda flor emergiendo, derecha detalle del espádice. Fotomontaje a partir de las originales de J. Quiles en http://florasilvestre.es/
A pesar del origen bávaro de Hänseler, su naturalización  vital y científicamente fue malagueña.
La autoría de taxones ibéricos que inicialmente se atribuyeron investigadores botánicos foráneos, fue siendo revindicada por los naturalistas locales a lo largo del siglo XIX, en un proceso de restitución que puede seguirse en las revisiones nomenclaturales aceptadas, siendo esta especie ejemplo paradigmático.
Más información sobre estos raros vegetales en:

 Barkhausia haenseleri Boissier ex DC.
 

Crepis vesicaria L. subsp. haenseleri imagen de www.jardincanario.org
Actualmente esta denominación ha quedado como sinónimo de la admitida:
Crepis vesicaria L. subsp. taraxacifolia (Thuill.) Thell. ex. Schinz & Keller
Aunque en este taxón  ha sido objeto de estudio y revisiones por diversos autores, dando origen a gran número de sinónimos (hasta 8 trae la recientemente aparecida Flora Valentina, tomo II pág. 380), algunos de los cuales además del de Boissier  han contado con el boticario bávaro, como el hasta hace poco admitido: 
Crepis vesicaria L. subsp. haenseleri (Boiss. ex DC.) P. D. Sell de 1976.

Capitulos en corimbos.




Hojas de la roseta basal cuya forma como las del taraxacum (diente de león) da nombre a la especie.

Muy acertadamente Simón de Roxas  la ubicó en el mismo género con que posteriormente se la conocería: Crepis aportando interesantes datos etnobotánicos y nomenclaturales de esta cerraja amarga, llitsó fals, camarroja . . . (sus denominaciones vulgares igualmente son muy abundantes).
Como puede verse en
REFERENCIAS ETNOBOTÁNICAS EN LA OBRA DE CLEMENTE “HISTORIA CIVIL, NATURAL Y ECLESIASTICA DE TITAGUAS”en el reciente núm. 57 de Flora Montibérica  Acceso libre desde: http://www.floramontiberica.org/

Centaurea haenseleri (Boiss.) Boiss. & Reut.

Imagen de un ejemplar de SªBermeja , Málaga original de J. Ramírez en Galeria de Flora, Fauna y Paisajes de Andalucia.
Actualmente esta asterácea continúa con esta denominación admitida.
Este endemismo de la bética figura como especie amenazada.

Otra centaurea C. bombycina, en la portada de este interesante trabajo facilmente accesible en internet.
 Tanto Simón de Roxas con C. clementei Boiss. como posteriormente el propio naturalista helvético con Centaurea boissieri DC. – escobilla rastrera, escobilla blanca –  recibieron este reconocimiento con especies de este género. Igualmente podemos encontrar aún más dedicatorias significativas: Centaurea prolongi Boiss. – carralejas –  dedicadas a Pablo Prolongo que como se vió  fue otro naturalista, discípulo, colega y entrañable e incondicional compañero de Hänseler, y sin agotar el tema encontramos igualmente la subespecie willkommii de C. boissieri en recuerdo del viajero y botánico sajón, o también en recuerdo del predecesor de todos: A. J. Cavanilles  la C. cavanillesiana Graells, aunque esta última ha quedado como sinónimo de C. toletana Boiss. & Reut.
Hay que añadir a estas algunas  más dedicadas a autores posteriores  que indican la preferencia por estas bellas compuestas de los taxonomistas para recordar a sus colegas, un último ejemplo: Centaurea sagredoi de Gabriel Blanca.
Accesible en Internet para quien desee más sobre el tema y este género en:
Blanca G., Cabezudo B., Cueto M., Salazar C. & Morales Torres C. (2011, eds.). Flora Vascular de Andalucía Oriental. Universidades de Almería, Granada, Jaén y Málaga, Granada.

Genista haenseleri Boiss.
Exclusiva de las malagueñas  Sª Blanca y de la de Mijas. Imagen original de marbellaalnatural.blogspot.
Como en la anterior no ha habido modificaciones en la denominación de esta leguminosa cuya nomenclatura sigue admitida actualmente.
Se trata de otro endemismo original de las sierras litorales malagueñas, que también figura en la lista roja de especies en peligro de Andalucía en la categoría de especies amenazadas, por su  retroceso supuestamente debido a  pastoreo abusivo incendios y otras causas que afectan a su hábitat.
Vulgarmente se denomina bolina, termino que comparte en Granada y Almeria con otras genistas y como estas tiene un uso etnobotánico: entre los pastores y gente de campo se usa como primer combustible para prender la llama al encender fuegos.

Haenselera granatensis Boiss.
Distribución reducida a escasas localidades de las sierras orientales malagueñas de donde penetra un poco en Granada.
Actualmente esta denominación ha quedado como sinónimo de la admitida:
Rothmaleria granatensis (Boiss.) Font Quer
Se trata de otra asterácea endémica de las montañas granadinas. Figura como vulnerable en las listas del Libro Rojo de Flora Vascular Andaluza, principalmente por la escasez de sus poblaciones y la presión sobre su hábitat, que suele estar en parajesde singular belleza.
Ya se va viendo la gran estima en que Boissier tenía a Hänseler, en este caso le dedicó algo de rango superior: todo un género, aunque hasta la fecha con una sola especie. Posteriormente fue revisado por Font i Quer y rededicada por el botánico catalán a su colega Werner Rothmaler (1908-1962) autor bien conocedor de la flora y paisajes ibéricos de apasionante y azarosa biografía tanto humana como científica, lo cual no deja de recordar aquello de “desvestir un santo para vestir a otro”.
Véase una excelente biografia de P. Font i Quer en:

Linaria haenseleri (Boiss. & Reut.)
Imagen procedente de www.floradealmeria.es

Este taxón descrito y publicado por Boissier en colaboración con  Reuter, en Ginebra, en 1852, ha merecido la atención, estudio y numerosas revisiones posteriores de distintos autores botánicos, lo cual ha generado controvertidos estudios y abundante sinonímia. 
Procedencia de la imagen: Flora Ibérica
Se han caracterizado hasta la fecha seis subespecies para esta escrofulariácea y la denominación original ha quedado como sinónimo homotípico de:
Linaria oblongifolia subsp. haenseleri (Boiss. & Reut.) Valdés
Benito Valdés Castrillón (n. 1942) es el autor de la revisión admitida (1970) en la que como subespecie  ha conservado el nombre de Hänseler.
Según Santiago Castroviejo, contando solamente con las plantas descritas en su primera visita - Voyage Botanique dans le Midi de l’Espagne pendant l’annee1837, publicada en tres partes en Paris, entre los años 1839 y 1845 - Boissier trabajó con alrededor  de 1.900 especies diferentes de plantas vasculares, de las que describe con especial acierto 236 (incluyendo algunas variedades) como nuevas para la ciencia.
En ese contexto debe entenderse la abundancia en las dedicatorias a Félix Hänseler sincero agradecimiento y reconocimiento implícito también a Simón de Roxas, cuyas palpables muestras pudo apreciar y  por quien Boissier siempre se interesó vivamente. No es pues de extrañar esta nueva coincidencia de los dos antiguos compañeros, en esta ocasión con el  bello género Linaria, en el que otra vez ambos tienen dedicadas especies por Boissier.


Orobanche haenseleri Reut. in D.C.
Imagen de la parasita con la planta huesped original en www.florasilvestre.es
Continua actualmente como nombre aceptado esta extraña especie de una no menos extraña familia (Orobancáceas) y con una distribución geográfica (Pirineo central y Sª Nevada principalmente) a tono con la rareza.

La abreviatura Reut. corresponde a Georges–François Reuter (1805–1872) grabador y botánico, fue conservador del herbario de A.P. de Candolle  en Ginebra y posteriormente colaborador científico de Boissier.
Se ha apuntado para esta parásita su preferencia por Helleborus foetidus (en la imagen) y sobre Rubus ulmifolius.
Figura en el listado del libro rojo de especies amenazadas en andalucia en el listado de  datos insuficientes.

Saxifraga haenseleri Boiss.&Reut.
Imagen de S. haenseleri en Valdepeñas (Jaen) original de Salvador Tello en su galeria de www.flickr.com
Se admite esta denominación de 1842 hasta nuestros días.
En su área de vegetación endémica del sureste peninsular ocasionalmente se la conoce como Lechuga de asno
Más información en el artículo de Antonio Pallarés Navarro
dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/2212158.pdf

Teucrium haenseleri Boiss.
Imagen de Juan José Cebrian  en biodiversidadvirtual.org
Actualmente continua admitiendose esta denominación vigente desde 1838, quedando como sinónimos:
T. luisieri Samp.
T. subtriphyllum var. haenseleri (Boiss.) Pau
 Planta endémica de la peninsula ibérica que pese a su preferencia por terrenos con pH básico se distribuye en el suroeste penínsular.
Entre las denominaciones vulgares para este extenso género la más común es Zamarrilla aunque en ocasiones se extiende a otras plantas ej. Ajuga iva Screber.
Simón de Roxas para quien siempre fue importante recoger las denominaciones vulgares “de todo bicho viviente” las designaba así, pero hemos de tener presente que este es un género con numerosas especies.
Esta afición a las denominaciones populares y locales de los objetos de la naturaleza es una de tantas cosas que tenía en común con D. Félix Hänseler. Ignoramos en las áreas en que vegeta esta aromática que lleva su nombre sus  denominaciones populares, pero es seguro que las tendrá pues es una especie melífera y visitada de otros insectos con una fragancia herbácea y fresca de campo muy perceptible que ha merecido el estudio de rendimiento y composición de su aceite esencial, fácilmente accesible en Internet.
 http://www.researchgate.net/publication/247963998_Composition_of_the_essential_oil_of_Teucrium_haenseleri_Boiss
Sobre las poblaciones portuguesas:
http://www.flora-on.pt/#/1teucrium+haenseleri 

Verbascum rotundifolium Ten. subs. haenseleri (Boiss.)Murb.
No todas las especies dedicadas a Hänseler son exclusivas de Andalucia, este gordolobo tiene amplia distribución peninsular.
Se admite actualmente esta subespecie con la denominación revisada por Sante Samuel Murbeck (1859-1946), distinguiéndola de otras en ese mismo nivel de la misma especie, debida a Michele Tenore (1780- 1861) quedando como sinónimos:
V.rotundifolium subsp.castellanum Murb.
V. hanseleri.var murcicum Murb.
V. paui Ceballos & C. Vicioso
La especie a la que se atribuyen propiedades medicinales –anticatarral, antiasmático, etc- y que tradicionalmente se ha usado para beneficiarse de sus efectos sobre los peces es otro gordolobo: V. thapsus, desconocemos los contenidos en saponinas o rotenona para este endemismo iberomaroquí y no hemos encontrado trabajos sobre el tema.
 
Detalle de la flor de este gordolobo. Ambas imagenes originales de www.apatita.com.
Epilogo: Independientemente de la amistad de Simón de Roxas, Mariano Lagasca, Antonio Cabrera, Pablo Prolongo y otros naturalistas contemporáneos, compañeros y continuados corresponsales y a pesar de su recio temperamento; si las especies dedicadas por autores botánicos a alguien dan una medida de su aprecio, puede descansar tranquilo D. Félix Hänseler, sus huellas andaluzas  han sido reconocidas con un ramillete de plantas mayoritariamente de flores amarillas, magnifico y envidiable, hecho a medida por prestigiosos naturalistas internacionales de todas las épocas, hasta nuestros días,  lo que testimonia el reconocimiento por su apasionada entrega a este territorio y la conexión con estos bellísimos paisajes para siempre.

sábado, 30 de agosto de 2014

EL BUENO DE HAENSELER. 1ª parte.


En ocasiones se ha tratado de la amistad y especial relación entre Mariano Lagasca Clemente que  va más allá de la colaboración científica, para convertirse en toda una complicidad vital que en ocasiones se extendía a terceras personas, círculos más amplios, cimentados con proyectos e intereses comunes y también en sólidos lazos científicos, afectivos y fraternales que abren nuevos canales de relación y comunicación.

Antonio Cabrera y Corro  (1763-1827) naturalista y canónigo magistral de la catedral gaditana compañero y buen amigo de Simón de Roxas, centro de uno de sus circulos andaluces.  

Si en los años del primer ciclo  de la etapa andaluza (1803-1808) Clemente traba amistad con Francisco de Therán, Mª Josefa La Piedra, Antonio Cabrera, Felipe Bauzá, Francisco Amorós, etc. en un circulo de ilustrados y naturalistas. En los años más opacos del segundo ciclo andaluz (1808-1812) el personaje a destacar es  Félix Hänseler Jeger (1780-1841).
A él se refiere el magistral de la catedral gaditana A. Cabrera en carta a Mariano Lagasca (1 ,XII, 1813) “ En Malaga en la botica que llaman de la Espartería, cuyo dueño es un tal Santaella, se halla de Oficial un Suizo que habiendo venido a servir en el ejército, le dejó al principio de esta rebuxina* y se puso a Boticario, porque en su país había tenido algunos principios de esto. Se llama D. Félix Henzeler. Cuando estuvieron en aquella Ciudad Zea de Prefecto y Clemente de socio (sic) o secretario suyo trabaron con  él amistad. No hay duda que es aficionadísimo a la Botánica. Ellos me le hicieron conocer o, por decir mejor, fueron ocasión de que lo conociese . . . “
*Rebiuxina_rebujina, alboroto, jaleo. Se refiere al acierto de Haenseler en dejar la vida militar en vísperas del conflicto napoleónico en España. 
"Según me avisa el buen Haenseler mi justificación se hará en Malaga perfectamente pero se necesita para ello algo de tiempo. No se ha pedido allí ningun informe sobre mí. Mi vida fue alli tan retirada que, segun dice Haenseler y yo mismo sabia ya, nadie me conoce allí ni mi nombre por mal y pocos me conocen por bien."
El resto de la trascripción de esta interesante carta  en el enlace del anterior post (Martín Polo 2012) pág. 270.
 
Posteriormente finalizando un brevísimo tercer ciclo andaluz (agosto 1814) Clemente escribe a Lagasca, aún desde Jeréz de la Frontera, donde ya es evidente el fracaso de la Comisión para elaborar el Mapa Topográfico y Estadístico de la provincia de Cádiz.


En esta comunicación pone a Lagasca al tanto de significativos detalles de su especial relación con Haenseler y de su complicidad en un tema tan delicado como el de la necesaria purificación. (enterrando su principal colaboración con el gobierno intruso: ser secretario de Zea, prefecto de la ciudad en el periodo de José Bonaparte).
Pero esta amistad va a tener continuidad y abundantes intercambios en áreas de interés comunes: algas, líquenes, vegetación, minerales, fauna. . . denominaciones vulgares locales incluidas. Clemente y Haenseler no son sólamente regulares colectores, entre los dos juntos o separados, pero siempre en comunicación de sus actividades, trazan los rudimentos de las correlaciones de los factores abióticos y la biodiversidad de los ecosistemas y en consecuencia, su prospectiva se extiende a la recogida de las primeras mediciones de temperaturas del agua, datos de temperaturas máximas y mínimas estacionales, análisis químicos de suelos y agua, etc. Lo que convierte a Simón de Roxas y al boticario bávaro, en origen de una especie de escuela andaluza de pioneros ambientalistas, que perdura a lo largo del XIX y que pronto trascenderá nuestras fronteras con la atención de los máximos especialistas botánicos europeos.
Como se vió en anteriores posts con la epónima clementeana, tan elocuentes como las notas biográficas de Haenseler** son en ocasiones  las especies dedicadas por otros autores, algo que perdura de su memoria y que le hace los honores de la Botánica  a este soldado de fortuna, que se afincó en Málaga y alternativamente dedicó su atención al vino y al agua, en el mar o entre sus plantas de las serranías andaluzas.
**Véase su excelente síntesis biográfica en:
  http://www.biolveg.uma.es/abm/Volumenes/vol37/37_Perez-Rubin.pdf

jueves, 31 de julio de 2014

NUEVA APORTACIÓN SOBRE LA BIOGRAFÍA DE SIMÓN DE ROXAS CLEMENTE



Recientemente se encuentra accesible la tesis doctoral sobre la biografía del naturalista Simón de Roxas Clemente, elaborada por el Dr. Fernando Martín Polo.
A modo de presentación de este magnifico trabajo, hemos mantenido una pequeña charla a la que amablemente ha accedido el autor, con quien nos une una complicidad especial en todo lo referente a Simón de Roxas y que a continuación trascribimos.

El Dr. Fernando Martín Polo, actual biógrafo de Simón de Roxas Clemente.
-B. Estamos con Fernando Martín Polo, el actual biógrafo de Simón de Rojas Clemente, que ha abordado  una larga investigación que ha culminado en  una tesis doctoral que recientemente se encuentra disponible en internet y desde este blog, deseamos enlazar. ¿De donde nace tu afán investigador sobre Simón de Rojas Clemente?

-F. Bueno mi afán investigador ya viene desde la escuela porque teníamos allí un busto de Simón de Rojas Clemente y siempre nos preguntábamos quién era este señor, bueno realmente muy poca gente sabía algo de él. Después siempre había fiestas dedicadas a Simón de Rojas muy bien organizadas en general por Fulgencio Rubio Dolz,
[Presidente de la Colonia Titagüense en Valencia] pero bueno en el fondo siempre nos preguntábamos quien era este hombre,  por que solamente  la tradición oral nos decía alguna cosa,  pero no todo y después pues uno sale un poco al extranjero está en París, en Londres y encuentra cosas de él que quizás en  España no estaban. Ese fue mi principio, en realidad era una curiosidad pues yo también soy de Titaguas.

-
B. Pues ahí es donde habíamos haber empezado diciendo que Fernando es de Titaguas, que es la patria chica de Simón de Roxas y que además se ha dedicado a la investigación de la mano de su profesión de filólogo, maestro y escritor. ¿Tú has escrito también algunas otras cosas no? . . .  aparte de . . .
 
-F: Escribí  las Albadas de Titaguas y precisamente a raíz de esto llegué a Simón de Roxas a tope digamos.

-
B. Las Albadas son una especie de composición muy popular y libre a modo de rondalla que se cantan . . .

Portada de la obra a la que se refiere el autor.

-F. Si se cantan en el día de Nochebuena a modo de rondalla por el pueblo y van los niños casa por casa cantando y reciben un aguinaldo que antes era de frutas y algo de comida y ahora es más de dinero, después esta la albada de la Virge tras la Misa del gallo, después está la albada al cura, después al alcalde y después a las mozas. Bueno investigando  lo de las albadas llegué al artículo del padre Barreiro a través de Julio Caro Baroja, que habla de cómo se hacen distintas fiestas típicas en el pueblo entre otras las albadas y siempre se nombraba a Simón de Rojas Clemente y ahí  fue donde empezó el principio de esta investigación, bastante importante o bastante grande sobre este hombre que pienso tiene una importancia más grande de lo que podemos imaginar.




-B. Pero hay un momento estelar como si dijéramos, en que tus investigaciones a finales del siglo 20 te conducen al manuscrito perdido de la Historia Civil Natural y Eclesiástica de Titaguas, es decir que tuviste éxito donde otros no hemos tenido al encontrarlo.
                                

Julio Caro Baroja ( 19141995)  antropólogo, historiador, lingüista, folklorista y ensayista español, sobrino del escritor Pío Baroja
                                             
-F. Bueno esto también vino a raíz de las Albadas de Titaguas, pero hay que decir que yo sabía dónde estaba desde Londres, lo cual es más impresionante, es decir estaba estudiando en University College Queen Mary, allí un poco por casualidad, leí lo que Julio Caro Baroja decía que se hacía en Titaguas, remitía  al artículo del padre Barreiro que estaba en Londres mismo y allí encontré. . .  pues cosas que a mi mismo me habían pasado en mi niñez  . . . 
El St. Mary´s College de Londres donde el autor de la tesis amplió estudios.

-B. . . . creo recordar, perdona que te interrumpa, que hablaba sobre Lorenzo como una alegoría del hambre que se ataba a una picota . . .

- F. Sí sí, se ataba a una picota y se burlaban de él, me parece como una alegoría de que ya se ha pasado el hambre. Pero a mí lo que más me presionaba del artículo del padre Barreiro es como explicaba los juegos de los niños que eran los mismos con . . .  como nosotros habíamos jugado desde pequeños en la era Peña. Eso sí recuerdo que  me puso la carne de gallina. Yo estaba al lado de Picadilly Circus y bueno ese artículo te puede impresionar mucho si uno lo lee en Valencia o en Madrid, pero si uno lo lee en Londres impresionaba muchísimo más. Después llamé a la Academia de Ciencias Naturales en Madrid y efectivamente  me confirmaron que  estaba allí pero por que había ido antes  Samuel Rubio. Había estado allí dos meses antes así pues Samuel Rubio fue el primero que lo encontró.


- B. Samuel Rubio debemos decir que es un familiar directo de Clemente o sea que es descendiente de la rama materna de la familia de Simón de Roxas . . .

-F. Sí sí es el primer biógrafo de él y todos los que nos hemos dedicado hemos seguido su estela o sea que ha sido el maestro de todos. Consultamos su biografía pues es imprescindible para conocer a Simón de Rojas Clemente. Y este hombre por su tenacidad fue el que en realidad encontró el manuscrito, pues había ido varias veces al Museo de Ciencias Naturales y le habían dicho que no estaba, y que había habido muchos abusos en la Guerra Civil y que probablemente estaba perdido o destruido pero él continuó yendo y así es como se encuentran muchas veces las cosas. Él fue repito dos meses antes que yo y a él es al que le cabe el honor de haberlo descubierto.

Samuel Rubio Herrero, investigó a su antepasado Clemente descubriendo y recopilando interesantes informaciones.

-B. ¿Hasta que punto la biografía de  S d R es como una especie de ventana maravillosa para echar una mirada a aquellos tiempos del XVIII y XIX?.
- F. Si yo pienso que Simón de Roxas  es una aventura muy buena para entrar al siglo XIX sobre todo a principios del XIX, pues en ocasiones se habla de él como botanico pero en realidad fue muchas cosas más y si nos pusiéramos hablar de esto estaríamos dos o tres horas pues se le puede tratar desde el punto de vista religioso, desde el punto de vista histórico, desde todos los puntos de vista es como una enciclopedia se puede resumir todo en la palabra ilustración, los ilustrados eran hombres hombres enciclopédicos.


-
B. El tema este de la Ilustración ha dado mucho de sí, pero básicamente es una renovación de la actitud del hombre frente al mundo y en ese sentido hay dos líneas la de el naturalista   cortesano es decir el científico que está al servicio del poder y  otros los menos que intentan hacer ciencia independiente, ¿es Sd R uno de los que actualizan esta posición de independencia?


-
F. Si sí bueno López Piñero y otros consideran a Simón de Rojas un botánico de transición y eso significa que no solamente se ocupa su trabajo de Botànica sino de las ciencias que hay alrededor por ejemplo la agricultura y esa forma de ser pienso que engloba toda su toda su vida y si se me apura hasta sus reivindicaciones sociales.



Coronada por espigas de trigo, la Diosa Ceres emblemática de la Agricultura en una composició de Goya para la escalera del palacio de Godoy en Madrid (1801- 1804), formaba parte de una serie, junto a la Industria, el Comercio y la Ciencia,  significativamente en la actualidad esta última se da por perdida.


-B. Bueno yo me refería más el hecho de que Simón de Rojas tiene resistencias frente al poder como por ejemplo a no acabar la Historia Natural del Reino de Granada o retirarse a Titaguas y empezar allí una aventura del conocimiento y del paisaje muy peculiar y muy singular.

-
F. Bueno eso puede llevarnos a una polémica bastante grande porque evidentemente él mismo  en un momento dado dice: ”. . . estoy harto de las andalucias . . .”creo recordar  “porque en ellas empiezo cosas que nunca se acaban”. Lo cual no es verdad porque el ensayo sobre la vid en Andalucía sí que lo acabó y lo publicó, pero evidentemente la Historia de Granada no la acabó ni la publicó, es una queja que él tiene  y quizás la culpa es de él,  por que abarcaba mucho, quizás abarcaba más de lo que podía y debía y ahí en un momento dado pues estaba enfermo y  no podía llegar a tanto, se murió además muy joven y  sí que empezó mucho casi lo terminó  a pesar de eso pues aunque la Historia de Titaguas era un borrador de lo que él quería publicar pues ahí en ciernes está todo, absolutamente todo lo que él quería poner, o sea que ahí estamos en una tesitura de difícil solución  porque él empezó tantas cosas y no las acabó hay quien dice por ejemplo quien dice que no acabo las cosas porque en el Ensayo sobre la vid en Andalucía le prometían, le prometieron que lo iba a publicar el Estado y al final no lo público y él no iba a estar gastándose el dinero, el poco dinero que tenía para publicar el resto o sea quiero decir que estamos ahí en un problema que él claro no pensaba tampoco morirse tan pronto, por que no llegó tampoco a cumplir los cincuenta años si hubiera  vivido 10 años más pues seguramente, quizás todo lo habría publicado.

B.  Bueno también gravita sobre él también  la intervención francesa en España que arruinó las investigaciones de Simón de Roxas y otros muchos investigadores, de hecho la ciencia española tardaría en reponerse bastante tiempo.

Huellas de la invasión napoleónica. Torres de la Puerta de Quart. Valencia
-F. Bueno la invasión francesa sí que es verdad que pudo haber acabado con ciertas expectativas de los científicos pero también creó otras expectativas incluso en Simón de Roxas puesto que se pasó al bando afrancesado, en cambio su amigo Lagasca hizo lo contrario. Ahí estamos en una serie de contradicciones,  él mismo tampoco critica mucho la invasión francesa respecto a la ciencia pues indica que le obligó a ir de aquí para allá igual que a Lagasca y eso enriqueció sus colecciones y sus investigaciones botánicas.


-
B. A pesar de haber acometido desde tu licenciatura en Filología una tesis doctoral sobre Simón de Roxas, sigues afanándote en preparar algo más. ¿Que es ello?


-
F. Sí, Simón de Roxas es una persona que engancha yo creo que soy objetivo por que la subjetividad que yo puedo tener es por que soy del pueblo, soy de Titaguas y aunque no se quiera pues hay unas connotaciones que pienso que son positivas, y bueno hay gente en la Universidad de Barcelona sobre todo, están interesados a que en el resto de mi vida pues me encargué de publicar todos esos escritos que están por ahí de Simón de Roxas y que alguien se tiene que ocupar de ellos.

En fin ahora estoy a punto de publicar el resumen de la tesis y otros documentos que han salido nuevos que en total es su biografía y  después . . . pues bueno ya veremos.
Si que tengo otras expectativas sobre Simón de Roxas, ¿hasta cuando? Pues no lo sé Pero en principio ahí sigo y seguimos y somos bastantes.

 -B. Muy bien, nosotros también deseamos que la presencia de este naturalista esté en nuestros días en que ese espíritu hace tanta falta, siempre será bienvenida cualquier nueva aportación.

-
F. Sí bueno gracias pero es que además yo pienso que es una persona mucho más importante de lo que podemos creer porque aquí trabajamos siempre con iconos y hay una o dos o tres personas y es imposible tocarlas y no hay porqué tocarlas tampoco pero hay que reconocer qué otras personas hicieron igual que estos iconos que yo digo ya que tanto hablamos de la Memoria Histórica también tendríamos que hablar de la Memoria Histórica científica que no se puede olvidar de hecho Simón de Rojas es citado por Darwin y esto por algo será.