viernes, 28 de febrero de 2014

APUNTES ETNOBOTÁNICOS EN PLANTAS DE TITAGUAS [3]


Cuando hablamos de patrimonio natural no se trata solamente de bonitos paisajes.
Al fondo Javalambre y las Muelas, tras los pinares la titagüeña Hoya del Hondón. Imagen del autor.

En los post anteriores hemos recopilado algunas de las anotaciones etnobotánicas del manuscrito Hª Civil, Natural y Eclesiástica de Titaguas.
Revisándolo a fondo en sus distintos índices encontramos cerca de un centenar de notas en las que Simón de Roxas, señala principalmente temas de: usos medicinales, veterinarios, alimentación humana, nutrición de animales domésticos, materiales de construcción, colorantes y tintes de textiles, utensilios o herramientas, recipientes, caza, pesca, ornamentos festivos y religiosos y otros inclasificables: señales de cambios estacionales, plantas fumables. . .
En el texto casi siempre estos usos cierran pequeños bloques de información que contienen datos fenológicos, de ubicación en la localidad, organográficos o edáficos, referidos a su denominación científica en latín y al autor de esta.

Anotación de Simón de Roxas correspondiente al Lonje. Imagen del autor.
Agradecemos al Dr .Martín Polo el facilitarnos su copia del manuscrito original.
Ya en 1864 con la publicación extractada que el entonces director del Real Jardín Botánico de Madrid  Miguel Colmeiro hizo de estos manuscritos, revisó y actualizó estas denominaciones latinas añadiendo los nombres vulgares de otros índices y de papeles sueltos de Simón de Roxas.
Tras una larga desaparición y posterior reencuentro en el año 2000, estos interesantes materiales demandan una revisión que desgraciadamente 14 años después de su trascripción literal no se ha verificado.
El problema de identificar el vegetal a que corresponden las citas, en ocasiones deviene del dinamismo de la propia ciencia botánica y de las continuas aportaciones de los especialistas,  por lo  que las modificaciones admitidas y las continuas revisiones de los géneros y especies hacen  que algunas de las denominaciones usadas en los tiempos de Simón de Roxas, hayan  quedado anticuadas u obsoletas.

Zapaticos de la Virgen, en tiempos Hierba de la Lucia  especialista de los abismos rocosos. Origen de la imagen jumillanatural.blogspot.com
  
Por ejemplo  la actual Sarcocapnos enneaphylla DC. vulgarmente denominada Zapaticos de la Virgen o Herba freixurera, cuyo uso popular anota Clemente:  para curar la lucia, esta referido por este autor a  Fumaria crassifolia (Desf.) DC. denominación que es difícil localizar hasta en los catálogos florísticos actuales, con lo que el que desee profundizar en esta interesante  forma de veterinaria natural por necesidad, curiosidad o simplemente por identificar esta especie,  le resultaría algo difícil.

Colmeiro corrigió la denominación de Clemente y añadió: Es la lucia una enfermedad que padece el ganado a consecuencia de haber bebido agua detenida y alterada. En la imagen lavajo de Titaguas tras prolongada sequia. Original del autor.

En otras ocasiones  la variación del nombre de la especie presenta otras características si vemos la nota del conocido gitam de los licores de hierbas o gerbers:
Dictamnus albus. Lin  Junio. Los Temblosos, oya la Onda en lo mas bajo de ella, Molinillo sobre la fuente y en todo el Rebollo, Cerradillas. Empieza a florecer en el Barranco del Rebollo a 19 de Mayo. Lo llaman Monreal en Liria donde lo turran y muelen con sal para adovar los vinos. En las arcas contra la polilla.
Actualmente esta especie se denomina Dictamnus hispanicus Webb ex Willk. 
 y se encuentra aunque dificilmente en la zona. Origen de la imagen www.floraprotegida.es

La obvia importancia del nombre para atribuir un uso a una planta concreta identificandola sin error, queda de manifiesto cuando el autor solo aporta el nombre vulgar y el género pero no la especie, por ejemplo en el listado Yndice alfabético de las plantas que se cultivan en Titaguas, con expresión de sus nombres botánicos usuales castellanos.
Podemos ver:
Lirio, Lilium, Abrió su 1ª flor en Zagra el año 1824 en 8 Abril. Para enramadas y silbatos de los muchachos. 
¿Se trata de la actual  Lilium candidum L. vulgarmente denominada Azucena ?


Por último veamos en la correspondiente a uno de los denominados Longe, probablemente se trata de  la actual Crepis vesicaria L. aunque a esta no se le ha señalado ese uso.


 Floración de  Crepis vesicaria L. una camarroja muy común.
Origen de la imagen Marinella Zepigi.
 Crepis tectorum. Lin. Empieza a florecer a 7 de Mayo, Mayo. Común sacan de su raíz pelotillas de (¿longe?)

El naturalista Simón de Roxas era un especialista en aves y conocía bien las técnicas populares de captura y el origen del pegamento, pero la determinación de esta especie bien por la bibliografía que manejaba, por los conocimientos que sobre ella había en su época o por otros factores no es la adecuada.
Este longe que supone el Dr. Martín Polo en su trascripción del manuscrito, es una denominación valenciana de la liga que se usaba para cazar aves de pequeño tamaño.
Afortunadamente la sensibilidad medioambiental actual ha dejado esta actividad quasi delito ecológico, relegada al olvido.
En su Viaje a Andalucía Simón de Roxas se refiere en varias ocasiones a esta liga que denomina aljonge. En su ascensión a las cumbres de Sª Nevada de finales de julio de 1805, da una curiosa noticia sobre este aprovechamiento. En el llano de la Era de los Pensamientos, remontando el rio Dílar hacia el cerro del Trebenque explica [pág. 641]:
Aljonge. Los valencianos de Adzaneta se esperan de un día a otro en el cortijo con su aljonge que vienen a coger todos los años aquí 10 libras de ajonge llega a coger un hombre cuando hay buen tajo y los valencianos lo suelen comprar a otros corredores del país 3 reales y cuarto la libra para revenderlo en su tierra.
En un listado [pág. 441]  Plantas del cabo Gata dice nuestro autor que llaman Aljonge a la Andryala, otra compuesta bastante similar a Crepis, pero no especifíca que se extraiga de esta la liga o pegamento cuyo origen era uno de los secretos profesionales tan interesantes del comercio del antiguo mundo rural. 
El pegamento debía ser dificil de conseguir y objeto de comercio, bien lo sabían los que la usaban impregnando en simple esparto del que se usaba para fascar y disponiendolas con especial cuidado en los bebederos naturales que los pajarillos tienen en el campo, pegados a la cual no podian levantar el vuelo dando ocasión capturarlos vivos facilmente, enigma que Clemente no duda en aventar a medias. 
En el caso del aljonge la Era de los Pensamientos  entre las varias especies de este género origen del pegamento, podría tratarse de la Andryala agardhii Haens. ex DC. una rara especialista en sustratos dolomíticos endémica en la zona y de la que puede ser interesante preguntarse el por que de su presencia en el Libro Rojo de especies amenazadas en la categoría de vulnerable.

 
Finalmente también es posible que se trate de otra especie próxima como Andryala ragusina L. que aún encontramos en varias localidades denominada vulgarmente como Ajonjilla.



EPILOGO:
A raiz de estas notas posteriormente se publicó una recopilación más completa de las referencias etnobotánicas de las plantas de Titaguas en:
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4839021

 
 



martes, 28 de enero de 2014

APUNTES ETNOBOTÁNICOS EN PLANTAS DE TITAGUAS [2].

Próximas a los cañones de la ribera del Túria  las hoy exiguas bojedas de Titaguas.

Buxus sempervirens L. Las cucharas se hacen de allí en   gran abundancia.
Los ramos en los altares, el agua expiatoria, con arcos,   con candelabros para la fiesta del Cuerpo de Cristo que ha de celebrarse.
El original esta en latín: [Cucharas ex eo    magna copia conficiuntur. Rami  in altaribus, aqua lustra, arcubus, candelabro ad festa celebranda corporis Xristi].
Se lo llevan a Valencia Tuejanos y Chelbanos.
En: Yndice alfabético de las plantas que viven espontáneamente en el término. . .

Boj.  A Balencia. En aces de palitos para mangos desde octubre de 1824, cuando ya los tuejanos lo sacaban así del término años ha.
En Extracción de Titaguas.

Box. Los tuejanos en 1820 cargaron furtivamente boj de Titaguas para venderlo en Valencia.
En: Yndice alfabético de los nombres que dan los vecinos de Titaguas a las plantas que crecen en su termino. . .

 Cuchareteros. Tres. Vienen a mitad de Noviembre desde el año 1746; acen cucharas, tenedores, cucharones del boj de los corrales del Turia unos 4-5 meses sin salir más que a Titaguas por misa y ato. Han venido 3 vezes asta el año 1821 y no más por escasear el boj grande. Benden su jénero en Titaguas, Segorbe, Valencia y asta en Cádiz y Madrid corriendo así fabricando y bendiendo más de 130 cañizareños el Cabriel y toda España.
En Balencia afinan los torneros las bastas cucharas del Conquete. Los alcarreños en 1818 ganaron netos 3000 reales vellón de su obra echa en Titaguas.
En: Ymportación en Titaguas.
 
Ambiente del valle del Turia de Titaguas próximo al enclave más meridional de boj próximo a la cueva de La Caballera.


 Cucharas de madera. Pedro Juste, abiendo comprado a los alcareños algunos instrumentos, empieza a hacer cucharas en 1822 para el surtido de su puebloTitaguas a 3-4 reales la docena echas en el pueblo.
En: Ymportación en Titaguas.

Cucharas: Saca ya algunas Pedro Juste desde el año 1823
En: Extracción de Titaguas.


Planta de múltiples usos, por su hoja peremne y de fácil modelado por poda se usa en jardineria desde la época helenistica, por su madera dura de grano fino y fibra homogenea se emplea para planchas de grabar (xilografía), en ebanisteria y para utensilios de cocina. Por su aceite esencial, sus hojas pueden sustituir al lúpulo en las cervezas, también numerosas propiedades medicinales, vease notas en  Wikipedia de donde procede esta imagen.


Comentarios: En esta segunda recopilación de apuntes de interés etnobotánico en los manuscritos de la Hª Civil, Natural. . .  de Titaguas; hemos agrupado las correspondientes al Boj,  actualmente aún presente en término de Titaguas, donde  señalaba Clemente.
Efectivamente las poblaciones de este vegetal se encuentran en dos enclaves muy reducidos ambos a orillas del Túria: las Cerradillas en las inmediaciones del cañon del Tembloso y aguas abajo en las inmediaciones de la entrada al cañón del Conquete, parajes de gran belleza natural, el último actualmente perteneciente a la red de Microreservas de Flora de la Comunidad Valenciana.
Pese a lo remoto e inaccesible de estos lugares los aprovechamientos de estos reducidos rodales de bojar son antiguos y variados llegando casi hasta nuestros días.
De una parte como planta ornamental en las celebraciones del Corpus, señalando el autor su uso como adorno de altares y al nombrar los arcos y candelabros no podemos dejar de recordar esa costumbre que aún se conserva en la comarca de las construcciones enramadas, centro de las celebraciones festivas. 

Construcción enramada en las fiestas gordas de Aras 1960. (No hemos podido hallar imagenes antiguas de las fiestas titagüeñas).
Posterior a la fecha de publicación de este post nos envia Emilio Badimón este simple pero festivo ejemplo en Titaguas con tallos de ciprés y flores de artesania que aquí llaman ahora arcos.
Esta interesante y participativa actividad de recubrir de vegetales efímeras construcciones festivas puede que sea una tradición muy antigua. 

Recien acabada una de las dos construcciones enramadas que levantan  en Aras, bajo la que tiene lugar el parlamento del Entramoro en las representaciones que se hacen en las Fiestas Gordas cada 7 años.
  

En Aras y Losilla se usan los aromáticos ramos de sabina albar, (como el boj aguanta cierto tiempo en forma y color sin marchitarse) estas composiciones llevan cenefas o espirales de otros vegetales. Así D. Simón de Roxas indica por ejemplo en los usos de Anethum foeniculum L.(denominación antigua del hinojo):
 Lo come alguno en la olla, muy usado para enrramadas, también la Hedera helix: Enrramadas, hace poetico bardal en los callejones.
 Igualmente señala nuestro autor el Prisco (un melocotonero primitivo) también Rosa centifolia L.: Para enramadas y altares de fiesta.

Prunus persica, durazno, griñon o prisco. Imagen de Wikipedia.
 
Por último en el capitulo Usos, costumbres y trages, aparece la voz  Enramadas:
Las estrelladitas flores del saúco agracian mucho las enramadas del Corpus.
Estrelladitas flores de sauco (Sambucus nigra).
Arte perdido actualmente que recordamos de nuestros días infantiles el adorno con ramas y flores de los carros en que se hacía la romería de Santa Catalina u otras celebraciones de la ciudad de  Valencia como la bendición de animales en la  fiesta de S. Antonio Abad. En la ciudad de Valencia se usan para estos mismos fines desde inmemorial ramos de mirto, también para cruces de Mayo, adornos del Corpus, etc.

No sólo los carros también los machos eran enjaezados con decoraciones florales. Imagen fotos antiguas Aras.

Fragmento con explicaciones detalladas de las festivas ornamentaciones  con vegetales en la Titaguas de los días de Simón de Roxas.

En otro uso secular el Boj titagüeño se destinaba la fabricación de útiles de cocina y cubiertos de madera, actualmente aún se estima este material para el palo usado en el laborioso majar y remover las gachas en el caldero.



Parece adivinarse en Simón de Roxas una especial preocupación por que el beneficio de los aprovechamientos del boj quedaran en el pueblo, como señala en los aprovechamientos por los vecinos y consigna finalmente el dato de la incipiente industria de Pedro Juste, el mismo personaje que aparece en el capítulo dedicado al lobo como su aventajado cazador.
Del uso del boj como soporte para xilografía nada aparece, pese a  la relativa proximidad a la capital del Túria, quizás por requerirse para esta industria calibres que los bojes  titagúeños difícilmente alcanzaban.



Más sobre boj y bojedas en:
http://www.jolube.es/Habitat_Espana/documentos/5110.pdf
http://www.titaguas.es/sites/titaguas.portalesmunicipales.es/files/folletotitnatural.pdf



martes, 31 de diciembre de 2013

APUNTES ETNOBOTÁNICOS EN PLANTAS DE TITAGUAS [1].

Santolina chamaecyparissus subsp. squarrosa (DC.) Nyman  (imagen autor).
Recopilando notas etnobotánicas dispersas en los escritos sobre Titaguas de Simón de Roxas podemos apreciar que nuestro autor, llevaba a rajatabla lo de conjugar los sólidos conocimientos que permiten la identificación exacta de la botánica academica, no sólo con las denominaciones vulgares  continuando a reseñar en su caso, usos que popular y tradicionalmente se hacía de algunas plantas en el pueblo y aún en esa zona del Alto Túria.
Veamos algunos ejemplos.


Santolina chamecyparyssus L. Rami floriferi lutoli et grabiusculi evadunt una cum foliis.

Ramas de flores amarillas y algo glabras sobresalen al mismo nivel que las hojas.



A mitad de julio aun se puede coger en flor bastante fresca, se ará teñir en los parages   frescos como Hoyalacha, Lontanar del Errero. En la Yesa es la escoba de las eras.

Escogen las matas más grandes y copudas e incándoles  por detrás los ganchos de una orca las empujan hacia delante barriendo así con más descanso mucho más trecho que con las comunes de palillos.
En: Descripciones y notas descriptivas de las plantas de Titaguas nuevas o mal descritas hasta ahora.

Separado de estas notas también encontramos: 
"Ontina, valenciano así en lemosín*. Empieza a florecer en 3 de Junio, aunque hay quien la coje ya en Canales en 30 de Mayo si tiene prisa de teñir. Junio. Julio. Muy común. Ribazos. Se siegan  sus mayores flores y llevan en canastillos por las muchachas sobre la cabeza desde la madrugada de S. Juan para teñir los cordellates de su querido color amarillo, y también telas de cáñamo. 

El amarillo lo dan  con la flor de ontina, con torbisco** a falta de ésta , con paja de […] traída de Valenzia"***.

*En Yndice alfabético de los nombres que dan los vecinos de Titaguas a las plantas que crecen en su término con indicación de su nombre y de los usuales castellanos.
**Daphne gnidium L.
***En el cap. Industria fabril.


El cordellate era un textil de tosca trama en forma de cordoncillo que manufacturada y tintada se producía artesanalmente en aquellos tiempos en el pueblo exportándose a Losa.

El uso como planta tintórea que Clemente anotó en su época desapareció en el pueblo como otro más prosaico: para usarla como escoba en las eras cuando se trillaba en ellas, actualmente su estimación que quizas era desconocida en su época: como planta medicinal (en infusión  como tónico estomacal y digestivo) o para colirio ocular.
Si bien era objeto de subasta y recolección hasta los ochenta del pasado siglo, por su semejanza con la manzanilla o camomila (Matricaria recutita) aunque ya  actualmente se aprecia por si misma.

La santolina contiene una cantidad variable de aceite esencial entre cuyos usos se han señalado sus propiedades vermífugas sobre todo para combatir en medicina natural los gusanos intestinales y más modernamente su capacidad antifúngica.

http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ffj.2730070109/abstract?systemMessage=Wiley+Online+Library+will+be+unavailable+on+Saturday+17th+December+2016+at+09%3A00+GMT%2F+04%3A00+EST%2F+17%3A00+SGT+for+4hrs+due+to+essential+maintenance.Apologies+for+the+inconvenience 



Detalles del patrón de maduración en la inflorescencia.
Sobre usos de santolina en medicina natural:
http://www.fitoterapia.net/revista/pdf/RDF1_1_SANTOLINA.pdf

Sobre los patrones armoniosos en la naturaleza:
http://www.youtube.com/results?search_query=inner+worlds+outer+worlds+-+part+1+-+akasha+espa%C3%B1ol&sm=1


Detalle del aceite esencial de Santolina






sábado, 30 de noviembre de 2013

SIMON DE ROXAS Y VICENTE LORENTE

Jarafuel donde nació Lorente y pasó su primera infancia, en la valenciana Vall de Cofrentes


El próximo 1 de Diciembre se cumple el segundo centenario del fallecimiento del médico y botánico Vicente A. Lorente Asensio. 
Nacido en 1758 en Jarafuel, desde los catorce años residió en la capital valenciana, vistas las aptitudes intelectuales que lo adornan sus padres con gran esfuerzo consiguen darle estudios, orientándose tras cursar dos años de derecho a los de medicina (1777), tras doctorarse (1781) y ser confirmado por el Protomedicato (1783)  comienza su carrera profesional y científica.
Discípulo de Tomás M. de Villanova (1739-1802)  polifacético científico de formación y talla europeas, con relaciones e intereses en varias ramas del saber; durante los casi tres lustros que el Dr. Villanova ocupó la “cátedra perpetua” de Química y Botánica en la Facultad de Medicina, Lorente será titular de la “temporal” de Botánica ganándola por oposición cuatro veces consecutivas.



Hay que advertir que en esa época las Constituciones de las universidades españolas eran todas diferentes. La de Valencia dependía del Ayuntamiento de la ciudad que la patrocinaba y sostenía por medio de un Patronato formado por  una Junta de concejales y por debajo de dicho organismo estaba el Claustro de Profesores que, con su rector a la cabeza, gobernaba como ahora los asuntos académicos.
La tendencia centralista borbónica tratará de limitar esta autonomía  con el pretexto de uniformizar en todo el reino los estudios. Así por  Real Orden (1770) se exige  a los claustros elaborar un plan de estudios conforme a esta nueva orientación. Reticentes a ceder, las Universidades se demoraran durante años. La de Valencia dirigida desde 1784 por V. Blasco (1753-1813) fraile de la orden de Montesa, que se encumbró en la corte de Carlos III como preceptor de los infantes reales, siempre al servicio de los intereses centralistas borbónicos, presentará su controvertido plan de estudios en 1787.


Segun Lopez Piñero, el "glorificado" plan Blasco supuso un serio obstaculo a la actividad científica de la Universitat valenciana suprimiendo por ejemplo la enseñanza quirurgica en medicina.
 Las relaciones de Lorente con el rectorado van a ser de permanente enfrentamiento, lo que se acentuará desde 1792, año del ascenso al poder de Godoy; su temperamento enérgico y su determinación en defender lo que considera justo, chocaran continuamente con el rector Blasco, que no cederá en su afán de deshacerse de él y perjudicarle por todos los medios imaginables.
Es conocida la animadversión que Cavanilles, amigo de Blasco, sentía por Lorente, pero hemos de anotar que el todopoderoso abate, no debía desconocer que Mariano Lagasca herborizó durante casi seis años (1795-1800) por gran parte del territorio valenciano dirigido por Lorente, que le trasmitió mientras fue alumno suyo, su refinada instrucción y la apasionada afición a la  botánica. De hecho tras su primera entrevista, recién llegado Lagasca a Madrid desde Valencia,  Cavanilles  examina admirado su herbario del que publica rápidamente Aristida elatior y Bromus verticillatus en el tomo VI de las Icones, acogiendo a Lagasca bajo su protección.
Igualmente Cavanilles tomó bajo su protección a Clemente, alumno destacado de Casimiro Gómez Ortega al cual también detestaba y del que no ignoraba la fluida comunicación que mantenía con Lorente, su colaboración y sus intercambios que hicieron del Jardín de Puzol, sufragado por el arzobispado, en el que Lorente trabajó infatigablemente, una avanzadilla de experimentación, siembras y aclimatación de especies nuevas,  en ocasiones para beneficio del Real Jardín Botánico de Madrid y de los Reales Sitios y que cobró justa fama en  Europa, especialmente tras la visita del barón Humboldt.
Pese a que Simón de Roxas estudió Filosofía y Teología en Valencia, no ha quedado constancia de relación alguna entre él y Lorente, comenzando en Madrid la colaboración y amistad entre Lagasca y Clemente, en cualquier caso este último no debía ser ajeno a la trayectoria del primer profesor de su compañero.
Oficio de José Caballero a  F.A. Zea  en el que desestima la solicitud de Lorente para que sean tres los miembros con voto del tribunal de la oposición. Lorente logró interesar en el asunto de la cátedra perpetua  de botánica valenciana al mismísimo  Carlos IV, que acabó interviniendo.  Imagen cortesia de la Biblioteca y el Archivo del Real Jardin Botánico de Madrid a cuyas titulares agradecemos su amabilidad.


 
  José Antonio Caballero (1754 - 1821) II marqués de Caballero y ministro de Gracia y Justicia (1798-1808)

Se ha señalado la presencia de Clemente en el tribunal que juzgó la singular oposición a la que concurrió Lorente juntó al Dr. Vicente Soriano, candidato del rector Blasco en el Real Jardín Botánico de Madrid para ocupar la cátedra perpetua de botánica en la Facultad de Medicina de Valencia. Pero la presencia de Simón de Roxas en este acto es incierta, pues en esa fecha 13 de Mayo de 1805, Clemente estaba probablemente en Lubrín (Almería), de donde partió el día siguiente camino a Vera, inmerso en su viaje científico por comisión del Rey al antiguo Reino de Granada, viaje que continuará hasta ser nombrado bibliotecario con carácter de profesor en el Jardin madrileño en octubre de 1805.


 Vicente Soriano no era rival para Lorente y así se puso de manifiesto por los profesores primero y director del establecimiento Francisco Antonio Zea ( 1766-1822) y el segundo profesor Claudio Botelou (1774-1842)  que juzgaron la oposición y dieron la cátedra a Lorente.

Zea sustituyó a Cavanilles en la dirección del Real Jardin, el gran botánico valenciano hacía alrededor de un año que había fallecido cuando Lorente, se presentó a opositar en Madrid, lo cual probablemente le favoreció.

La exposición de Lorente Disertación sobre el sistema de Linneo fue publicada ese mismo año en Valencia.
A Lorente se debe la ejecución del Jardí Botanic de la Universitat en su actual ubicación del huerto de Tramoyeres, paradójicamente también su destrucción pues en la primera acometida de las tropas napoleónicas que trataron de asaltar la ciudad del Turia  (1808), se atrincheró en el Jardí al mando de su milicia universitaria, colaborando a frustrar el asalto de Moncey a la puerta fortificada de Quart convirtiéndolo en campo de batalla.
En el segundo asalto francés a la ciudad (1812) fue hecho prisionero y probablemente hubiera sido fusilado por  el mariscal Suchet, de no ser por la providencial intervención de su médico personal que aunque oficial militar, también era naturalista y conocía las famosas Anomalías del sistema Linneano de Lorente, que habían tenido amplia difusión entre los investigadores botánicos de toda Europa.

Léon Dufour (1780-1865) al saber del fallecimiento de Lorente intentó ayudar a la familia con la que había trabado lazos de amistad,ofreciendose a comprar la biblioteca la viuda le confesó que ya la había tenido que vender para comer y le envió el voluminoso herbario de su esposo.
Protegido por Leon Dufour, con el que estableció una leal colaboración científica en el año escaso que permanecieron en Valencia las tropas de ocupación francesas, nuestro naturalista apenas sobrevivió a su retirada falleciendo el 1 de diciembre de 1813.
No ha merecido de la ciudad a la que tanto entregó ni tan siquiera una calle, un injusto olvido que le hace figurar por derecho entre la lamentable lista de naturalistas proscritos, esperemos que no por mucho más tiempo.

Imagen: Indigofera suffruticosa, Lorente  logró aclimatar y producir añil con vistas a surtir la industria valenciana de la seda de uno de los colorantes más necesarios, inaccesible tras el largo bloqueo de la armada inglesa , reproduciendo la experiencia con Dufour logrando sacarle dinero al geneal Suchet para reparciones en el maltrecho Jardí Botanic.

Desde este pequeña rendija con vistas a esos siglos, le enviamos nuestra sincera admiración y reconocimiento.


Recomendables impresos.

IMAGENES CIENTÍFICAS VALENCIANAS SOBRE LAS PLANTAS DEL MUNDO siglos XI-XVIII
José Mª Lopez Piñero
Ajuntament de Valencia 2010

VIAJE A ANDALUCIA
"Historia natural del Reino de Granada" (1804-1809)
Simón de Rojas Clemente Rubio
Edición de Antonio Gil Albarracín
GBG Editora 2002

Recomendables electrónicos
http://roderic.uv.es/handle/10550/15182
http://www.rjb.csic.es/jardinbotanico/ficheros/documentos/pdf/anales /1958/Anales_15%281%29_523_538.pdf

miércoles, 23 de octubre de 2013

METEOROLOGÍA DE TITAGUAS 2ª parte

El Turia abandonando las riberas de la  Rebollosa, receptor de las abundantes fuentes de Titaguas y eje de las laboriosas mediciones de Clemente.


I.- Sobre la salud del autor.
Lo primero que llamó nuestra atención al revisar la ordenación por fechas de las mediciones de temperaturas que Simón de Roxas realizó entre  1820 y 1825 fue la evidencia de la realización de un plan trazado de antemano.
Al igual que en las mediciones denominadas “nivelaciones” desde la cumbre de Mulhacen hasta Castell del Ferro, (1804_5) su autor perseguía un doble objetivo:
1.-Recogida de datos de los factores abióticos o ambientales: variaciones altitudinales en el caso granadino,  variaciones estacionales  de las temperaturas en el caso titagüeño.
2.-La correlación de estos con los fatores bióticos mediante recogida y clasificación de los vegetales,  líquenes y plantas vasculares mayormente en Sierra Nevada, hongos musgos, líquenes y plantas vasculares en Titaguas.
 Lo que  convierte al visionario Clemente en adelantado pionero de los estudios de ecología, pues es en la valoración de la  influencia de estos parámetros en los ecosistemas donde esta ciencia despega de la geología_edafología, la climatología_meteorología y la botanica_zoología.
¿Cuando se van las golondrinas, cuando están maduras las vides, cuando salen los rebollones? Variaciones sobre un mismo tema en este caso  titagüeñas a los interrogantes granadinos: ¿Por que aquí ya no crecen palmitos, hasta donde vegetan los olivos, donde empiezan a vegetar las sabinas?

Aprovechar mediciones para recolectar plantas y asociarlas a los datos, una ocurrencia de Clemente que le abrió las puertas a la comprensión de los ecosistemas.

Lo segundo que nos llamó la atención fue - pura admiración -  la mente privilegiada y el corazón a juego que tenía Simón de Roxas, ¿pero le aguantaba el cuerpo?.
En su autobiografía Clemente señala fechas al declive y deplorable estado de su salud
que le impiden por ejemplo completar su colaboración para la reedición de la Agricultura General Herreriana, a la que ya vimos (post de agosto 2013)  que Sandalio Arias no dudará en echar un cable.


Como una brava paloma torcaz  herida que sigue volando, Clemente aún  colabora con Lagasca en el laborioso diseño del acondicionamiento y  la recepción formal del último tesoro que salió de Nueva Granada, como así lo manifiesta D. Mariano en carta a Humboldt  desde su exilio londinense en la significativa fecha de 3 Mayo de 1827 cuya narración seguimos:


D. Mariano Lagasca (1776-1839)

“Sabedor de que se habían perdido muchísimos objetos de otras expediciones semejantes, y deseando evitar sucediese otro tanto con los de la de Mutis, antes de entregarme de ellos, pedí al Gobierno, que el Capitán Don Antonio Van-Halen, me los entregase con toda formalidad bajo rigurosísimo inventario, y que asistiese a este acto otra persona inteligente. El Gobierno así lo mandó, y nombró al efecto al Dr. Dn.
Simón de Rojas Clemente, Bibliotecario del Real Jardín botánico. El señor Van-Halen, aunque no es naturalista, es un oficial de mérito distinguido, que se había educado en una de las escuelas de la Marina Real española, de donde pasó al Ejército de tierra durante la guerra contra Napoleón; apreciaba mucho lo que con tanto cuido había traído, y tuvo la imponderable paciencia de asistir puntualísimamente a toda la
entrega, auxiliándome no poco en la coordinación de los manuscritos.
Los inventarios están hechos con la mayor escrupulosidad; todas las hojas de los manuscritos están rubricadas por los tres; de manera que ni un solo dibujo, ni una cuartilla de manuscrito puede faltar sin que sea por culpa del encargado de ello. Otro tanto hice con la parte de herbario que yo pude colocar. Si algo faltare no será por falta de previsión al formar los inventarios, será por descuido o por inmoralidad del
encargado, como sucede actualmente con los objetos correspondientes a las expediciones del Perú y Chile, y de la Nueva España.
Los estantes están pintados al ólio, tienen puertas dobles; además están forrados en hojalata por la espalda y por todos los costados para que los ratones no puedan jamás horadarlos. Los manuscritos y dibujos están además dentro de unas cajas bien cerradas que se embuten en nichos practicados al efecto en dichos estantes. El papel para el herbario es de folio mayor y de excelente calidad, hecho al efecto, y a toda mi
satisfacción. La pieza o salón, es enjuto, y el más fresco de todos los edificios del jardín en el verano, en dicho salón hay una mesa suficientemente ancha y del largo del mismo salón, sobre la cual pueden compararse a la vez más de doscientos esqueletos de plantas.
Hecho el inventario de los dibujos, y casi para concluirse ya el de los manuscritos hice presente al Gobierno mis ocupaciones, le pedí un profesor que me auxiliase, proponiendo à Dn. Simón de Rojas Clemente y los libros necesarios para la publicación, y los antecedentes indispensables para formar la historia de la expedición. Se nombró a Clemente como yo pedía; pero sobre los libros y demás aún no se me ha contestado.
Ignoro si después de mi salida de Madrid el 4 de abril de 1823 habrá adelantado alguna cosa en los trabajos de esta expedición mi difunto amigo Dn. Simón de Roxas Clemente. Si algo ha hecho, seguramente será muy poco, ya porque este encargo lo miraba él como un estorbo que le impedía perfeccionar sus propias obras; ya por el estado valetudinario de su salud desde 1819, y ya porque desde la entrada del Exto.
de Luis 18 en Madrid hasta el Septiembre de 1825 estuvo separado de su destino, y desterrado de la Corte por haber sido diputado en 1820 y 21. El conjunto de estas circunstancias, y el dolor que le causaría, como amigo que era de la libertad, el ver à su Patria sumergida en los horrores de la esclavitud, me persuaden tristemente que poco habrá adelantado.”

Alexander Von Humboldt (1769-1859)  naturalista y viajero aleman admirado por Clemente.


No resulta demasiado difícil percibir en ambos naturalistas cierta aprensión a estos materiales pues tanto a Lagasca como a Clemente no debía ocultárseles  el carácter de despojo de guerra, que probablemente en ellos, pesaba más que el inestimable valor científico de la colosal obra de D. Celestino  y nos resulta sugerente pensar que particularmente Clemente no debía ignorar la afición a la recogida de datos sobre el clima del gran naturalista, discípulo del maestro Mutis, patriota y mártir: Francisco José de Caldas.

Francisco José de Caldas (1768-1816)
Ciertamente Lagasca pone fecha a un primer ataque de la enfermedad- fiebre amarilla- que acometió a Clemente, en el curso del cual inevitablemente tendría ocasión de familiarizarse con una prosaica actividad: tomarse la temperatura.
Véanse de este mismo autor- su compañero y amigo- otra valoración en esa misma época, del estado de salud de Clemente en los comentarios a la supuesta autobiografía publicada tras su fallecimiento en la Gaceta de Madrid:





Nosotros si sabemos de sus trabajos en este tiempo y desde luego para Clemente no fueron de poca importancia.
Logró restablecerse lo suficiente para continuar la labor con una abnegación y esfuerzo del que estas mediciones, que difícilmente seriamos capaces de repetir con los medios actuales sin un costo elevado, son sólo una muestra, pues además de hacerlas a sus expensas, asociandolas a los vegetales que a la vez recolectaba, se obró una casa, mantuvo un huerto, continuó sus escritos y correspondencia, todo con unos medios tan irrisorios como heroicos.
 Solo añadiremos una prueba más: Colmeiro señala en su transcripción de Plantas de Titaguas: “. . . Unos 140 son los hongos de Titaguas descritos por Clemente en el otoño de 1824...”
 Su singularísimo pulso con su propio destino tenía premeditación ( sabemos  que hay constancia documental de un  termómetro de Reamur  que le fue prestado a Clemente por el Jardín el 10 de noviembre de 1820. (Comunicación personal de su biógrafo F. Martín Polo), no tenemos noticia de la carta de marzo de 1826 que menciona Lagasca, de la que agradeceríamos. . . .

Actual fuente de la Tosquilla

II.- El cambio climático.
Tal vez estas notas exciten la curiosidad de algún climatólogo profesional o aficionado, pues verdaderamente la repetición actual de las mediciones  200 años despues es factible.
La mayoría de los numerosos manantiales y enclaves que visitó Simón de Roxas siguen fluyendo, pero la magnitud y el coste de la tarea no es manca.
No siendo especialistas en este campo poco podemos aportar más allá de la ayuda desinteresada de amantes y regulares conocedores del territorio, pero establecer un plan de trabajo con las adecuadas directrices de esta ciencia en el s.XXI nos sobrepasa.
Habitantes más de 20 años en La Rebollosa vinculada a  cuatro de estas aguas titagüeñas: la Fuente del Rebollo, el Turia, el reguero del Batán y la Fuencaliente del Cañar, restauramos esta última, perdida la anterior restauración de los antiguos renteros y la hemos analizado (es bicarbonatada cálcica) y medido su temperatura en numerosas ocasiones, oscila entre 13º y 13,5 º Celsius, saque cuentas el que quiera.

Lecturas complementarias
Tentativa liquenológica Andaluza
Ocios de los españoles emigrados Julio 1827
Dos cartas inéditas de Lagasca a Humboldt
Hª Civil, Natural y Eclesiastica de Titaguas